viernes, 17 de agosto de 2012

Yo también me quejo

Una día... íbamos un grupo de amigos del trabajo, caminábamos en un recorrido que nos habían enviado en Protección Civil del DF, por una de las hermosas calles de Centro Histórico, llamada Madero. lugar donde transitan todo tipo de personas, oficinistas, comerciantes, empresarios, extranjeros, incluso uno que otro político. 

Llevábamos caminado un largo rato, cuando algunos de nosotros, muy cansados, empezaron a quejarse de tanto caminar, de tanto trabajar, por lo que nos detuvimos a descansar. 

En ese mismo instante pasó a nuestro lado un hombre a quien le habían amputado las dos piernas. Ese hombre solo avanzaba en una tabla con ruedas impulsado por sus brazos, no era para nada un indigente, trabajaba boleando zapatos de todo aquel lo solicitará. Inmediatamente el hombre sin piernas nos platico que tenía que caminar con las manos más de ocho horas todos los días para comprar víveres para sus hijos.

Inmediatamente empezamos a caminar en silencio, y mientras lo hacíamos, escuche que uno de nosotros murmuro: 


Dios mio perdóname por quejarme tanto cuando otros están sufriendo más que yo


Que importante es cambiar tu QUEJA por el DAR GRACIAS... Cuando lo haces empiezas a ver los cambios en tu vida al instante!
Salmo 118:1

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tus comentarios... no te duermas!!!